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PINTURA ESPAÑOLA
Siglo XVI
De comienzos del siglo XVI son dos pequeñas tablas de procedencia ignorada que representan los Improperios y Cristo camino del Calvario [cat. 312 y 313]. Se diría que están inspiradas en estampas de Durero de la Pequeña Pasión (1511) y son tenidas por obras valencianas todavía impregnadas del flamenquismo del siglo anterior que tanto influjo ejerció en la pintura internacional. Su factura es discutible y su calidad no muy sobresaliente por lo que resulta difícil adscribirlas a pintor conocido. Más personalizable es, en cambio, el estilo de otra tablita con Cristo mostrado al pueblo por Pilato [cat. 315] que en abigarrada composición ofrece tipos cercanos al mundo de Rodrigo de Osona, lo que la convierte en pieza de indudable interés. Muchos detalles en ella, como los personajes dialogantes de la izquierda o los que está de pie delante de Cristo, emparentan sin dificultad con fórmulas de Osona "el Viejo" en su Calvario de la valenciana parroquia de San Nicolás, si bien otros aspectos, como la cabeza que asoma por detrás de Cristo, o la inclusión de relieves clásicos en las arquitecturas, evocarían a Osona "el Joven". Por tanto no es arriesgado considerarla dentro de la órbita de estos pintores, introductores del Renacimiento en Valencia en el tránsito del siglo XV al XVI. (Continúa en la página 48).
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