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EL CLAUSTRO
Construido por el cantero Guillén del Rey bajo el dictado del mencionado don Miguel de Espinosa obispo auxiliar del Patriarca, es obra de gran nitidez y fino diseño, labrada en piedra de Ribarroja y mármol de Carrara que le confiere un grato y suave colorido contrastado con la azulejería de sus zócalos. Al parecer fue concebido y pensado a partir de la fortuita compra en 1596 a doña Ana de Portugal y de Borja, viuda del Duque de Pastrana, de un lote de columnas de mármol de Carrara, dóricas y jónicas, cuyo tamaño y número iba a determinar poderosamente su proporción y traza. Las columnas, traídas a Valencia en 1599, contaban con basa y capitel, y aunque algunas de ellas no estaban en perfecto estado, había número suficiente -- 48 grandes de orden dórico, y 37 pequeñas de orden jónico, más dos medias columnas para elegir 30 de cada orden y proyectar un claustro de dos galerías de 26 arcos cada una, con ocho arcos para los lados mayores y cinco para los menores en ambos pisos. (Continúa en la página siguiente).
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